El delantero brasileño Ronaldo afirmó este domingo que siente "una vergüenza increíble" por el escándalo en que se vio involucrado tras sostener una cita sexual, en Río de Janeiro, con tres prostitutas que resultaron ser travestis, hace precisamente una semana.
"Ese fue un momento trágico, en el que tomé la peor decisión de mi vida personal, y seguramente la manchará de por vida. Es como si yo hubiese construido una casa y un huracán la derribara. Ahora, tengo que volver a construirla", dijo Ronaldo, en su primera declaración sobre el caso, en una entrevista a la red televisiva Globo.
En el diálogo sostenido en los jardines de su mansión en el exclusivo balneario de Angra dos Reis, Ronaldo aseguró que su error fue el de buscar una noche de sexo con prostitutas, sin darse cuenta de que se trataba de travestis.
"No tuve relaciones (sexuales) porque, cuando me dí cuenta de que no era lo que yo buscaba, saqué a mi equipo de la cancha", afirmó el "Fenómeno", al recordar su encuentro con el travesti André Albertino -alias "Andréia Albertine"- y otras dos colegas.
"En ningún momento supe que eran travestis. Soy totalmente heterosexual, sobre eso no quedan dudas", expresó el "crack", quien insistió en que "Andréia" intentó extorsionarlo: "Pidió un monto absurdo (de dinero) para que no saliera nada en la prensa".
Pese a ello, Ronaldo aseguró que no pretende demandar judicialmente a los travestis por calumnia: "Yo me demandaría a mi mismo. Aún tengo la consciencia pesada por ese acto estúpido en que me metí al final de una noche, llegando a casa. Es cierto que me había peleado con mi novia, pero fue una pelea tonta. Estoy más que arrepentido, estoy avergonzado".
El futbolista aseguró que aún tiene esperanzas de volver a estar bien con su novia Bia Anthony, quien lo abandonó tras el estallido del escándalo: "Su primera reacción fue insultarme, pero luego ella me apoyó. Para ella es muy difícil perdonar, todavía no sabemos qué va a pasar, pero hasta ella me apoyó".

Durante la entrevista, el delantero insistió en que se trató de un caso "aislado", y que no afecta a su carrera como futbolista, ni a los millonarios contratos de patrocinio que tiene con empresas como Nike y TIM, ni tampoco a su imagen como embajador de UNICEF contra la pobreza.
"No tiene nada que ver con mi vida profesional como jugador. No interfiere en mi posición de embajador de UNICEF, nada va a obstaculizar eso. Con las empresas con las que tengo contrato, eso (el escándalo) fue interpretado como un acto aislado", sostuvo.
No obstante, dejó en claro que no espera que su club italiano, el AC Milan, renueve su contrato, que expira el mes próximo.
"Mi contrato con el Milan expira en junio, y después estaré liberado para negociar con clubes. Pero no quiero negociar antes de conocer mi real condición física", afirmó el futbolista de 31 años, quien se recupera de una operación que se realizó en febrero para sanar una grave lesión en la rodilla izquierda.










