Los partidarios del matrimonio expondrán ante los legisladores de Vermont que se trata en realidad de un asunto de derechos civiles, ya que permitir el acceso al matrimonio a las parejas del mismo sexo es la única vía de asegurarles la igualdad. “Es una de las materias de derechos civiles más importantes de nuestro tiempo”, dijo Greg Johnson, profesor de leyes que testificó el lunes ante el comité judicial del Senado. Los oponentes sostendrán sus argumentos habituales: que permitir casarse a las parejas del mismo sexo “devalúa” el matrimonio tradicional, haciendo a hombres y mujeres “intercambiables”, y acaba con la conexión entre los hijos y el matrimonio. Reclamarán además que sea un referéndum popular el que decida.
La batalla se prevé dificil, pero todo apunta a que las posibilidades de que en este caso tanto Senado como Cámara de Representantes de Vermont aprueben la ley son altas. Ambas están mayoritariamente controladas por los demócratas, en un estado considerado muy progresista en temas sociales. La ley podría ser vetada por el Gobernador republicano, Jim Douglas, pero hasta el momento éste se ha negado a anticipar cual será su postura ante una votación mayoritaria del legislativo favorable al matrimonio. El veto, en cualquier caso, podría ser levantado por una mayoría cualificada de las cámaras.
Si todo va bien, Vermont podría comenzar a celebar bodas entre personas del mismo sexo el 1 de septiembre.
Fuente: ENEWSPAPER










