En general, estas ciudades tienen en común la búsqueda de las más actuales manifestaciones culturales y artísticas, son ciudades ´eternamente jóvenes´.Ya no es una moda. Una ciudad amigable para el turista gay (homosexuales y lesbianas) implica madurez social pero sobre todo, buenos ingresos económicos. Aunque los grupos homosexuales no son tan grandes como pareciera, su perfil económico les permite realizar viajes de gran lujo y a sitios distantes. Tener fama de ser ciudad ´gay friendly´ es, sin duda, una buena inversión a largo plazo.Claro que no todas las ciudades que se adjudiquen ese título lo son. Y si bien no existe un reglamento o un conjunto oficial de requisitos para convertirse en un destino amigable para los gays, en realidad son ellos quienes lo deciden. Con el infalible e incorrumptible ´de boca en boca´ los turistas gays hacen su propio top ten de ciudades donde sus preferencias sexuales no son un delito, ni motivo de miradas ofensivas, e incluso en ocasiones es un privilegio.
En Buenos Aires, por ejemplo, existen hoteles pensados para el turista gay, desde los famosos hostales para los ´mochileros´ hasta exclusivos hoteles de categoría especial. Otras ciudades de América Latina, como Guadalajara y Veracruz en México, se han hecho famosos por tener una vida nocturna muy abierta a las manifestaciones gay.
De acuerdo con Richard Florida, profesor de la Universidad George Mason, las ciudades ´gay friendly´ tienen, además de un índice más alto de prosperidad económica, un cierto atractivo para los sectores intelectuales y artísticos, es decir, bohemios. Incluso, también los desarrolladores de tecnología de punta Pareciera que esa apertura o ´madurez social´ garantizara de algún modo una mayor libertad de expresión y creación.
Fuente: Frecuencia Gay










