La Coordinadora de Asociaciones LGBT de Andalucía, Ceuta y Melilla (Girasol) acaba de recordar que el colectivo transexual y homosexual está condenado aún en ocho países a pena de muerte -Afganistán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Mauritania, Nigeria, Sudan y Yemen- y sigue siendo perseguido por grupos ultraderechistas y fundamentalistas religiosos y por Gobiernos en ochenta y cinco naciones con cárcel, flagelación, internamiento en psiquiátricos o campos de trabajo.En este sentido, Girasol enfatiza en que los Derechos Humanos de la población LGTB son vulnerados en muchas partes del mundo, ya sea con la complicidad del Estado o por grupos violentos y homófobos, sin que en la agenda de los principales líderes mundiales se haya marcado aún el “respeto hacia la orientación sexual e identidad de género” como una apuesta mundial. Es más, para este colectivo se vive un retroceso en cuanto a legislación en muchos países, donde se están aprobando medidas que impiden el desarrollo de los ciudadanos LGTB y criminaliza tanto a la homosexualidad como la labor de los activistas de Derechos Humanos en favor de ésta. Ejemplo de ello es que no hace más de quince días se aprobó una ley homófoba en Lituania que prohíbe la “publicidad del hecho gay, lésbico y transexual” en los medios de comunicación de su país. Lituania es miembro de la Unión Europea, y sin embargo, ningún país ha ejercido su presión contra esta grave violación de los Derechos Humanos.
Asimismo, la coordinadora andaluza de LGBT recuerda que “el ataque terrorista de carácter homófobo de Tel Aviv tiene una relación causa-efecto incuestionable. Desde las tribunas más conservadoras y ortodoxas judías hay una gran oposición a la dignificación de la homosexualidad en Israel, creando un clima de odio, y utilizando para ello medios de comunicación, instituciones públicas y cualquier plataforma que sirva de altavoz, para fomentar actitudes violentas y discriminatorias contra los homosexuales”.
Girasol quiere denunciar el peligro y lo gratuito que sale el insulto, la burla, la mofa, y la negación del estatus de ciudadanía para la población LGTB, creando así, “un caldo de cultivo para que la intolerancia y las agresiones se conviertan en un hecho socialmente aceptable”.
En conclusión, va a instar a los grupos políticos a que se comprometan en el Parlamento de Andalucía a la aprobación de una Ley autonómica contra la homofobia y transfobia. Y a exigir a la Junta de Andalucía la creación de un Observatorio para la Igualdad LGTB, y “un compromiso claro, diáfano y contundente de Canal Sur TV para que gays, lesbianas y transexuales no sigamos siendo tratados desde el estereotipo rancio, casposo y folclórico, en la televisión pública de los andaluces, que también es la televisión del movimiento multicolor”.
Fuente: Frecuencia Gay










