
Una música sugestiva, un look atrevido, un grupo de personas jaleando... un, dos, tres...y ¡fuera ropa! Pero un verdadero stripper es algo más que esto.
Todo comienza con una llamada o una salida nocturna. En la mano sus mohilas con sus trajes y música más hot y en la mente sus coreografías. Cada fin de semana se atreven a seducir y a sorprender a los espectadores con sus sensuales movimientos. ¿Y por el día? ¿Qué pasa cuando no actúan?
Vidas absolutamente normales
Los strippers, o sexy boys, show boys, llámense como quiera, llevan una vida completamente normal. Con su trabajo, sus amistades, sus estudios, su familia. Pero por las noches del ”weekend” se transforman en animales sensuales capaces de calentar los motores de todos los presentes.
¿Por qué? La mayoría de los jóvenes que se inician en esta actividad lo hacen por dinero, pero hay otros que realmente disfrutan de su trabajo. Les gusta exhibir su cuerpo y sus dotes de bailarines. Ponen gran interés en sus coreografías y se preparan y entrenan para convertir esta actividad en un oficio.
De los night club al strip-art
Siempre han existido antros para los hombres donde se hace del sexo un negocio y donde el strepper era parte de la escenografía que preparaba el terreno. Eran los night clubs, sitios muy concurridos por hombres en busca de compañía. Allí se reunían desde jovencitos deseosos de perder su “vergonzante” virginidad, hasta los típicos, pasando por jovencitos empedernidos o grupitos de amigos.
Gracias al apogeo de estos antros nacieron locales diferentes, sitios donde bailar, beber y alegrar la vista con los strippers. Bailarines con cuerpos espectaculares y espectáculos sensuales y eróticos. Y chavos muy, pero que muy preparados y si no, ¿quién podría subir a esas barras y realizar las piruetas de las que son capaces?
Ya sea en locales concertados para este fin, tipo clubes, discotecas y demás sitios nocturnos, ya sea actuaciones privadas en fiestas, despedidas de soltera, cumpleaños o incluso para amenizar las pesadas reuniones de trabajo, disfrutar de un stripper está a la orden del día.

Fuente: Puebla Gay










