Los últimos días fueron a puro tango en Buenos Aires. En su blog, Maldito tango, mi colega Marina Gambier les cuenta todo lo que pasó arriba de los escenarios y en las trastiendas del Mundial de Tango 2011. Hace tiempo que quería volver con el tango a Boquitas y esta es, creo yo, la oportunidad: el bailarín gay Fernando Gracia, campeón del mundial en 2007 y jurado este año, reflexiona sobre la avanzada de bailarines del mismo sexo, habla de sus sensaciones al bailar con un hombre, se remonta a los orígenes del tango… hace tiempo y allá lejos, cuando el dos por cuatro era potestad de los varones.- ¿Cómo viviste estos días del Mundial de Tango en Buenos Aires?
-Se me nota en la cara: intensos. El mundial de tango paraliza la ciudad. Son muchas emociones.
- ¿Se ven parejas gays bailando?
-Hay cada tanto. En el campeonato del año pasado se presentaron dos chicas. Bailaban muy bien y llegaron a la semifinal. El dueño de la Marshall, la primera milonga gay en Buenos Aires, armó un campeonato sin distinción de sexo ni roles. Pegó bastante. La gente se empezó a animar.
- ¿Hay cada vez más presencia en certámenes internacionales?
-En todas las danzas se está aceptando más el tema de las parejas del mismo sexo. En el tango es más fuerte porque ver a dos hombres bailar es como muy fuerte. Muestran una cuestión de potencia, virilidad.
- Después del matrimonio igualitario, ¿algo cambió entre bailarines gays?
- Cada vez más parejas se animan a bailar. Sí. En la milonga gay se suman muchas parejas héteros incluso que quieren aprender a bailar en ese ambiente. Se sienten cómodos. Se va naturalizando todo.
- ¿Preferís milongas específicas para gays?
-Como artista, me gustan todas las posibilidades, todo lo que uno pueda hacer con la danza. Lo que me apasiona es la calidad y seriedad con que se hacen las cosas, tanto dos hombres como dos mujeres pueden hacer un trabajo tan lindo como un hombre y una mujer.
- En sus inicios el tango se bailó entre hombres: ¿hay una vuelta a los orígenes?
- Antes se bailaba entre varones porque si no sabías bailar bien y a la prostituta no le gustaba como bailabas ella no aceptaba tu moneda. También se cuenta que era una cosa de hombres juntarse en las esquinas a intercambiar los pasos que sabía cada uno. Había una cuestión de división de estilos muy fuerte. Después eso se fue apaciguando y ya el baile, que era de un sector bajo para las mujeres, empezó a ser más igualitario y entonces ya no sólo se bailaba en los prostíbulos sino en casas de elite.
Ahora lo que está pasando es que el tango tiene un mundo de información técnica y sensible muy importante. A su vez, la gente tiene ganas de abrazarse, esa es la realidad y en el tango es como que lo encuentra muy fácilmente. El intercambio de emociones y sensaciones es mucho más prolífero.
Por otro lado, es obvio que existen números de varones y verlos en un escenario hacer un tango de Piazzolla, por ejemplo, es lindo estéticamente pero es un número mucho más fuerte que ver a un hombre y una mujer bailando.
- ¿Qué sensaciones tenés vos al bailar con un varón?
- Es muy diferente de bailar con una mujer. A mí me pasaba que yo antes bailada con mi pareja de vida y con él armamos una compañía de varones. Empezaron a salir cosas cada vez más interesantes y tuvo un impacto bastante fuerte, lo presentamos en milongas tradicionales y gustaba mucho ahí también. La mujer en ese caso no era como importante de ver, aunque éramos cuatro varones y una chica, que bailaba con todos. Después llegamos a hacer un festival con la compañía en Berlín y ahora los chicos fueron a un festival de tango Queer.
- ¿Es más emocionante bailar con alguien de tu mismo sexo?
- Es intenso desde lo emocional y lo exigente. Porque no es que bailo un solo rol, cambiamos continuamente. También se podría decir que con una mujer tenés que tener más responsabilidad, sos el que guía. Entre varones me pasa que es más dejar que la energía fluya.
- ¿Alguien hace de mujer?
-Sí, vamos cambiando continuamente ese rol. Hay un lado pasivo y activo. Vamos cambiando el abrazo.
- ¿Qué es el tango en tu vida?
- Es mi vida (se ríe).
Así nos despedimos…
¿Te gusta el tango entre personas del mismo sexo?
Fuente: Boquitas Pintadas










