
O al menos así sucede en Estados Unidos puesto que el Centro de Control y Prevención de Enfermedades norteamericano ha publicado datos que corroboran que en 2007 murieron 15.000 personas por la Hepatitis C, mientras que por el SIDA murieron 12.700.
Esto se debe sobre todo a que la Hepatitis C es asintomática y puede sufrirse durante años sin saberlo hasta que aparecen complicaciones graves como la cirrosis, el fallo hepático o el cáncer de hígado.
Pero lejos de lo que pudiéramos estar pensando, el incremento de las infecciones por Hepatitis C también se da más allá de las fronteras norteamericanas, por esta razón hace unos días Stop Sida lanzó una campaña para informar y concienciar a los homosexuales sobre que también hay que protegerse de la Hepatitis C y hacerse los correspondientes análisis.
Por otro lado, parece que los menores de 30 años, los que no vivieron las peores épocas del SIDA, son los más propensos a coger el virus del VIH por lo que, si no cambia nada, podríamos volver a ver un incremento de infecciones.
Como siempre, sólo queda recordar que hay que protegerse siempre para no tener que lamentarlo más tarde.
Fuente: AmbienteG










