Los tiempos cambian, y por suerte, la España de hoy no es la misma que la España homófoba y retrógrada de hace 30 años. Hoy, los gays pueden, o mejor dicho, podemos, vivir nuestra vida apoyados por la legislación, y por una mayoría social que acepta plenamente que tenemos que tener los mismos derechos que cualquier hijo de vecino.
Pero eso no significa que todo sea jauja. Agresiones homófobas, comentarios, o miradas, siguen siendo el pan nuestro de cada día para muchos gays españoles. Es cierto que en muchas grandes capitales, los gays podemos vivir nuestra vida sin complejos y con la tan ansiada normalidad. Pero también es cierto que en muchos barrios de grandes ciudades, en zonas rurales o en pequeñas capitales de provincia, ser gay todavía es un estigma que hay que afrontar.
Por eso, me parece especialmente interesante la iniciativa que han tenido en la comarca del Bajo Aragón turolense para ayudar a los gays de la zona a salir del armario, de la mano de Bajo Aragón Gay. Por si no la conocéis, el Bajo Aragón, famoso entre los moteros por el circuito de Motorland, por la producción de un exquisito aceite o por el delicioso Melocotón de Calanda, es una comarca que apenas supera los 30.000 habitantes, con capital en Alcañiz, una pequeña ciudad de apenas 12.000 habitantes.
Y en este contexto, varias personas de Alcañiz están formando a un colectivo para apoyar a las personas LGBT de la comarca que tienen problemas de discriminación o que tienen miedo de sufrirla si deciden dar el paso de salir del armario ante su familia o sus amigos.
Según los promotores del proyecto, con la iniciativa se pretende ayudar y dar apoyo a todo aquel que no se sienta respaldado por familia o amigos, para que sepan que tienen una asociación en la que serán apoyados y escuchados. De momento, el proyecto está sentando las bases para constituirse legalmente, pero ya tienen voluntarios dispuestos a brindar ayuda psicológica para todos los que la puedan necesitar.
Y como ejemplo, uno de los promotores de la iniciativa ofrece el ejemplo de lo que tuvo que sufrir a causa de su orientación sexual. Con tan sólo 18 años, Alejandro Artigues fue expulsado de casa por sus propios padres cuando se enteraron que era gay. Y además, asegura que en el Bajo Aragón hay muchos casos de discriminación por la orientación sexual, una discriminación que obliga a muchas personas LGBT a emigrar para poder vivir a sus aires en grandes ciudades, evitando así la discriminación que vivían en sus pueblos de origen.
De momento, Bajo Aragón Gay no tiene web disponible (aunque la tendrán), pero sí que tienen desde unos meses un perfil en Facebook. Ánimo con la iniciativa, seguro que servirá de mucha ayuda para mucha gente de la Comarca.
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