
El obispo belga André-Mutien Léonard, dirigente de la Iglesia Católica en Bélgica, ha vuelto a posicionarse en contra de los derechos de la diversidad sexual condenando que la clase política del país europeo trabaje a favor de la igualdad.
El obispo belga, dentro de su nuevo libro 'La vida cristiana y el mundo', ha puesto en duda la autoridad de los miembros del Parlamento de Bélgica para legislar a favor de los derechos de la diversidad sexual.
El líder católico, en dicho sentido, ha mostrado su condena a que los parlamentarios belgas hayan trabajado a favor del reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo, alegando que los parlamentarios no deberían tener dicho poder.
"El Parlamento, con una mayoría de los votos de los políticos, modifica el significado de la sexualidad, la diferencia entre hombres y mujeres o el significado del matrimonio", ha condenado el dirigente católico.
El obispo belga ha expresado que "sin el sentido de la trascendencia religiosa, nos enfrentamos al peligro de una democracia arrogante que cree que mediante el voto se puede modificar la ley".
El líder católico ha instado a los creyentes belgas a presionar a la clase política del país para conseguir que la Iglesia Católica cuente con parte de los poderes del Parlamento, alegando que "sería un grave error excluirla de la vida pública, como si los ateos y los agnósticos fuesen los únicos con derecho a decidir".
Fuente: Universo Gay










