
Le encantan los clásicos y sus elecciones lo fueron llevando a protagonizar obras de teatro en las que, muchas veces, se cuentan historias de amor homosexual. Gustavo Pardi tuvo participaciones centrales en “La importancia de llamarse Ernesto”, de Oscar Wilde, en “Los Invertidos”, de J. G. Castillo, y “Noche de Reyes”, de William Shakespeare, por nombrar sus últimas obras, las que lo llevaron a la nominación ACE 2011 en el rubro de “Revelación Masculina”.
A propósito del estreno de hoy de “Señorita Julia”, de August Strindberg -con dirección de Marcelo Velázquez-, obra en la que Pardi es central, el actor dialoga con Boquitas pintadas.
Cuenta que la obra trata de un encuentro de tres personas en una noche de fiesta donde todo está permitido. “Allí empiezan a romperse los límites y aparecen las miserias. Es de algún modo, una tragedia clásica”, señala.

- ¿Te encasilla en tu carrera el hecho de haber protagonizado varias historias gays?La señorita Julia está sola y niega su abatimiento tras la ruptura de su compromiso matrimonial. Es la noche de San Juan. El viejo conde, su padre, la deja en la finca en compañía de los criados, con los que baila y bebe. Durante la fiesta, Julia se procura la compañía de Juan, uno de los sirvientes, y lo seduce haciendo gala de su temple y belleza. El diálogo alude tibiamente a la lucha de clases y habría podido dar lugar a un panfleto que exhortase a la unión de los proletarios del mundo. Pero Strindberg no se deja ganar por esa tentación; construye un drama donde los personajes se subordinan a un mecanismo del que luego no sabrán escaparse. La sociedad les ha creado necesidades y sólo les ha proporcionado una satisfacción parcial.
- No, para nada. Encaro las obras como un proceso de composición de un personaje y protagonizar un homosexual me requiere el mismo trabajo que cualquier otro personaje.
- ¿Qué te seduce de las obras de Wilde?
- Tengo una gran afinidad por los clásicos. Wilde, Shakespeare y Castillo son clásicos y tienen textos maravillosos. La oportunidad de hacer textos de esta talla es imperdible para mí.
- ¿Qué reacción tiene el público ante obras que tocan la homosexualidad?
- Estas obras siguen generando resquemores. Con Los invertidos notaba que generaba incomodidad en la gente. Personas que se levantaban de la sala y se íban. Otros, que se reían nerviosamente en momentos en los que no cabía el humor. Es como que se caretea que se acepta lo gay, pero esto no es del todo cierto. Hay que seguir rompiendo prejuicios, por suerte se avanza en ese sentido.
Pardi en acción










