
La batalla a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo en Nueva Jersey ha sido reabierta por los líderes demócratas del Senado y de la Asamblea apenas dos años después de que el anterior intento acabara en fracaso al unirse senadores demócratas conservadores y senadores republicanos (entonces el proyecto fue rechazado en el Senado por 20 votos contra 14). En solo dos años, por tanto, el clima político ha cambiado radicalmente, llevando a un vuelco absoluto en el Senado. Es por eso que los grupos de defensa de los derechos LGTB, que ya daban por descontado el veto del Gobernador, celebran la aprobación por las cámaras como una importante victoria: quedan por delante dos años para levantar el veto. Si se mantiene la tendencia, tanto a nivel político como social, el objetivo parece factible.
Para levantar el veto es necesario reunir tres quintos de los votos en las dos cámaras. Sería necesario sumar, por tanto, tres votos más en el Senado (hasta llegar a 27 de un total del 40) y 12 en la Asamblea (hasta llegar a 54 de un total de 80). “Para conseguir levantar el veto emplearemos el tiempo que haga falta, ayudados por un mundo que está cambiando. Miremos como las cosas han cambiado desde el último voto, hace dos años”, ha expresado Steven Goldstein, presidente de la organización LGTB local Garden State Equality, que ya ha anunciado que desde este mismo instante se pone manos a la obra para conseguirlo.
Fuente: Dos Manzanas










