
Tú, que alguna vez has estado realmente enamorado y has terminado con el corazón roto, qué difícil es volver a reunir los pedazos y armarte de nuevo. Es un dolor agudo, que oprime el corazón, todo el pecho, que no te permite casi respirar, que te ahoga. Entonces sientes rabia, tristeza, soledad. Pasas revista al tiempo que pasaron juntos, ¿en qué fallaste? ¿Fuiste tú quien realmente falló? ¿Qué fue lo que llevó la relación a que terminara? Al menos eso, aprender la lección para no volver a cometer los mismos errores. Pero qué errores, en realidad, si todas las relaciones son distintas, en todas hacemos cosas buenas y también nos equivocamos. Piensas que eres humano y que es válido equivocarse. Y te vuelves a preguntar si realmente te equivocaste y en qué.
Ves que él quiere formar parte de tu pasado, de un pasado que amenaza con irse, y te da miedo saber que lo único que encuentras en tu vida es soledad, que te da miedo dejar la ventana abierta para que no se vayan los recuerdos que aún te quedan de él, y a ellos te aferras con fuerza.
Te preguntas si tal vez entregaste muy poco o si diste demasiado. Una relación de pareja se construye de a poco, son dos caminando juntos, aprendiendo el uno del otro. Cuando se ha tenido una relación en la que de verdad se amó, al terminar ésta, se destroza la imagen que tenemos de nosotros mismos, es como si una parte de nosotros hubiera muerto, posiblemente la mejor parte de nosotros, o al menos eso piensas. Sientes que todos tus sueños se han ido con él. Volver entonces a ser el mismo de antes. Al menos intentarlo. ¿Pero cómo, para qué, por qué? No quieres eso, con la relación cambiaste, no te interesa volver a hacerte el lindo, a conocer chicos, uno tras otro hasta dar con el correcto, o el que más se acerque a tus expectativas, y peor aún, el que más se acerque a lo que era él para ti. A empezar con las inevitables comparaciones, con los abrumadores recuerdos de tiempos felices, cuando él te quería, te acariciaba, te hacía compañía y te pedía amor, todo tu amor y toda tu atención. Cuando te decía que era sólo y totalmente tuyo y que nunca se alejaría de tu lado, que estarían juntos para siempre. Cuando te decía que lo mires, que lo acaricies, que lo deje dormir sobre tu pecho, y respiraba junto a ti. Te das cuenta de que donde antes eran dos, te has quedado solo, y te sientes como una isla solitaria en medio un inmenso océano, ni una nube para acompañarte.
No sabes cuándo fue que las cosas cambiaron ni por qué. Simplemente la relación se enfrió, él te dejó de querer. O más bien, usando sus palabras, su amor se transformó en algo más fraternal. Los abrazos sensuales pasaron a ser saludos amigables, los besos apasionados en un ligero toque de labios. Se empezaron a notar las diferencias, su falta de paciencia hacia ti, el que él necesite su espacio, su necesidad de emprender un nuevo camino sin ti, en el que no existes y no cuentas para nada. Que tuviera menos tiempo para ti, proyectos en los que no estabas incluído. Sobre todo cuando antes su vida había girado en torno a la tuya. Pero ya no, ya no es así. Todo había cambiado, él había cambiado. Su amor por ti estaba muerto. Y quieres saber si ese amor alguna vez realmente existió.
Dejar de ver a sus amigos que ya eran casi los tuyos. Te alejas de todo lo que te recuerde a él, de su familia que te había tomado cariño, de las cosas que le gustaban, de las que les gustaban a ambos. Él te devuelve las llaves del piso y las camisetas que le habías prestado junto a una nota que te dice que los cambios son buenos y que siempre podrás contar con él, que nunca olvidará las cosas lindas que vivieron juntos, que guardará muy buenos recuerdos de ti. Te sientes utilizado, no es justo. Te aburres, no sabes qué hacer, no te interesa ver a nadie más, no tienes ganas de trabajar, ni de reir, ni siquiera de llorar o de patalear. Piensas que el amor es realmente una mierda que te deja destrozado, que nunca más te vas a enamorar, que no vale la pena, para qué.
Lo llamas por teléfono y no te contesta. Si llega a hacerlo siempre tiene una excusa para cortar. Ya no tiene tiempo para ti, su vida es otra totalmente ajena a la tuya. Ya no formas parte de su vida, ya no te quiere en la suya.
Lo insultas, lo extrañas, miras sus fotos, las tiras al suelo, las pisoteas, pero no las rompes ni las echas a la basura. Las miras de nuevo, entonces las escupes, le orinas encima, pero después las limpias y las guardas de nuevo. Sientes tu vida vacía, nada te llena y nada lo hará. Te desesperas, pero no tienes para dónde ir porque todo te recuerda a él, todo te habla de él, toda tu vida se ha convertido en él. Te miras al espejo y lo miras a él. Para colmo, lo tienes impregnado en tus pensamientos, en tu cuerpo, incluso su olor es ahora tu olor. Su piel es ahora tu piel.
¿Cómo volver a ser el mismo de antes? No hay razonamiento que valga, no sabes de dónde sacar fuerzas para continuar. Ya no sabes si quieres realmente continuar. Entonces escuchas una y otra vez la canción de Yolandita Monge que, estremeciéndose, llorando y gritando, exclama junto a tí:
Y no te bastan los amigos
Y no te bastan ya los juegos
No te basta una sonrisa
No te conforma nada
Piensas en el fondo cuál será el motivo,
buscando una razón entre la gente
Pero nunca hay una razón por qué
un amor debe terminar así
Fuente: Universo Gay











Ser capaz de entregarse entero y completamente una persona a otra....es la mejor cosa de la vida.....El amor verdadero comienza ahí... en esa entrega incondicional.....Una vida personal solo vale la pena cuando se crea una dependencia mutua contigo mismo y con la persona amada.....Que no se vean obstáculos en la unión de corazones sinceros, el amor no se borra en las aguas turbias...... ni se curva ante la lluvia...... no...... Es una luz constante que la tempestad no altera, ni el más fuerte viento agita, es la estrella de toda nave errante que anhela llegar a buen puerto, es un brillo claro, pero sin tener en cuenta cuan lejano esta de nuestro lado...... no es un juego del tiempo; aunque la carne sufra el peso de su propia fuerza y el alma la agonia de no sentir aquel hermoso sentimiento...... si esto es falso o cierto, solo lo saben los que lo han sufrido......y lo comparto contigo Eduardo como lo siento y lo he vivido.....un saludo....Johnny
ResponderEliminaryo dure muchos años con mi ex pareja...al terminar mi relacion..me volvi desconfiada, autoritaria, celosa y mas orgullosa aun, como dice el articulo se llevo lo mas bonito que habia en mi...destrozo mis sentimientos....espero algun dia recuperarlos...
ResponderEliminar