
En una época en la que el cigarrillo parece haber perdido su glamour original, salvo que se utilice desesperadamente en recreaciones como “Mad Men” o “Pan Am”, resulta que gays y lesbianas quedamos atrapados entre la nicotina y la desesperanza.
A fines del 2011 el Centro de Cáncer de la Universidad de Colorado concluyó un estudio desarrollado a partir de entrevistas a 1.630 fumadores, en 120 bares y clubes de la ciudad. El paper del estudio, publicado en la revista “Nicotine & Tobacco Research”, alerta que los entrevistados autoidentificados como LGBT demostraron una muy baja aceptación de estrategias para dejar de fumar.
Esta particularidad es atribuida fundamentalmente a la resistencia por parte de gays, lesbianas y trans para buscar ayuda clínica en este sentido. Específicamente, el estudio señala la incomodidad manifestada por los entrevistados ante una eventual consulta médica, situación que ya hemos abordado en OPEN YOUR MIND!, cuando reflexionamos acerca de la capacidad general de los médicos para tratar con pacientes LGBT.
Otras razones que destacan los investigadores como variables contra el éxito de cualquier estrategia para abandonar el cigarrillo son: fumar diariamente, haber recurrido alguna vez a terapias de reemplazo de nicotina (NRT, por sus siglas en inglés) y vivir en un hogar en donde no haya reglas claras acerca de fumar.
Fuente: SentidoG










