
Hace apenas una semana, en su misa del viernes santo y emitida en la oficialista televisión Española (TVE), el obispo desató la polémica tras relacionar la homosexualidad con la prostitución y la corrupción de menores, y decir al respecto que “todos ellos irán al infierno”.
No conforme con la polémica que generó, quiso aclarar sus palabras y concedió una entrevista en el portal Religión en Libertad, aunque le ha resultado contraproducente porque se volvió a meter en líos.
“Yo me refería a la llamada ideología de género y sus sucesivas mutaciones”, cuyo principal postulado, según él, es “negar la diferencia sexual entre varón y mujer, y afirmar que la configuración de la identidad sexual es un producto de la cultura, una decisión personal construida en función de los deseos y apetencias subjetivas”.
“Muchos niños, jóvenes y adultos —cada vez más— se les invita a poner en cuestión su identidad sexual, y con el tiempo se les exhorta a ‘verificar y comprobar’ cuáles son sus preferencias sexuales”, opinó.
Reig Plà explicó que “algunos caen en la trampa”, cuyas consecuencias “son sufrimiento y destrucción, coloquialmente un ‘infierno’ en sus vidas”.
En cuanto a las personas “con atracción sexual hacia el mismo sexo, la Iglesia católica enseña que deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta”, acotó.
Pero “aunque en sí no sea pecado, esta inclinación debe ser considerada objetivamente desordenada”, porque la Iglesia afirma que “son intrínsecamente desordenados y contrarios a la ley natural”, reiteró.
Por eso, dijo Reig Plá, muchos casos de personas que sienten atracción hacia otras del mismo sexo “pueden ser resueltos positivamente, con una terapia apropiada, especialmente si la práctica de actos homosexuales no se ha enraizado”.
Y añadió que “con la ayuda de la gracia de Dios y acompañados por sacerdotes, orientadores y catequistas y ayudados, en su caso, por profesionales, las personas con orientación hacia el mismo sexo pueden vivir en castidad”.
El obispo madrileño confesó haber recibido correos electrónicos de personas atraídas por otras del mismo sexo contando su experiencia de sufrimiento cuando llevaban “el estilo de vida gay”.
En su homilía del viernes santo el prelado se dirigió “a aquellas personas llevados por tantas ideologías que acaban por no orientar bien lo que es la sexualidad humana. Piensan ya desde niños que tienen atracción hacia las personas de su mismo sexo y, a veces, para comprobarlo se corrompen y se prostituyen. Os aseguro que encuentran el infierno”.
Le contestan
En respuesta al obispo, la Confederación Española de Asociaciones de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (Colegas), conformada por 32 agrupaciones, consideró que “la libertad de expresión no es la barra libre para el insulto y el fomento del odio al diferente”.
Colegas señaló respecto a la libertad de expresión que “la Iglesia católica no puede seguir utilizando los blindajes de la Constitución como un mamparo permanente que le permitan fomentar la segregación y la discriminación desde posturas harto tiempo superadas por toda la sociedad”.
Fuente: ENEWSPAPER










