

Bastaba ver una fotografía durante unos segundos para averiguar la orientación sexual de una persona. Y, aunque el acierto no fue del 100 %, el estudio ha demostrado que, para un porcentaje relativamente alto de personas, el Radar Gay funciona, incluso observando las fotografías al revés.
La diferencia en los aciertos mostró que el error más común era identificar a un hombre heterosexual como gay, y no al contrario. Los investigadores creen que esto puede deberse a que los participantes estaban más familiarizados con los gays que con las lesbianas, por lo que se mostraban más predispuestos a creer que un rostro masculino es homosexual y cometían más errores. Otra posibilidad es que la diferencia entre las mujeres homosexuales y heterosexuales es simplemente más pronunciada, por lo que es más sencilla su correcta identificación, tal como explica Tabak.
El investigador también matiza que su estudio tiene pequeñas lagunas con personas más mayores o de diferentes culturas que no hayan crecido interactuando con gays, quienes podrían cometer más errores a la hora de identificar una u otra orientación sexual.
Fuente: Frecuencia Gay










