
La Iglesia Católica ha vuelto a presionar a la ciudadanía y a la clase política en Colombia ante la sentencia que tendrá que emitir en breve la Corte Constitucional del país latinoamericano en torno al acceso de las parejas homosexuales a las adopciones.
El monseñor Juan Vicente Córdoba ha sido el responsable de instar a la ciudadanía colombiana a "abandonar el letargo" en el que se encontrarían inmersos por permitir el avance de los derechos humanos de la diversidad sexual en el país.
El religioso, obispo de Fontibón, ha condenado que la Corte Constitucional, según su opinión, se esté "extralimitando en sus funciones" por llevar a cabo el reconocimiento de los derechos de un colectivo social históricamente marginado.
"La Familia, célula esencial y columna de la sociedad colombiana, ha sido duramente afectada por las decisiones del alto tribunal, que, paulatinamente, ha querido modificar su naturaleza esencial", ha manifestado Vicente Córdoba.
El obispo de Fontibón ha defendido que la Corte Constitucional no debería "apropiarse la competencia de modificar la Constitución con una ideología contraria al orden natural", buscando imponer la postura católica frente al máximo tribunal colombiano.
"Nada tiene la Iglesia contra los homosexuales o contra el reconocimiento de sus legítimos y auténticos derechos (...) Sabemos bien que toda persona humana tiene la misma dignidad fundamental (...) Es precisamente por respeto a esta gran dignidad por lo que debemos oponernos a la despenalización progresiva del aborto, al matrimonio entre personas del mismo sexo o a la adopción de menores por parejas homosexuales. No podemos permanecer pasivos ante el continuo atropello de nuestros valores", manifestó el religioso.
Fuente: Universo Gay










