
Luego de la votación, Ferraro expresó que “es importante reconocer a aquellos artistas que no son muy visibles ante la opinión pública, pero que desde sus distintas disciplinas hacen un valioso aporte al quehacer cultural y es lo que la Legislatura debe proteger y promover. Mia es una de las películas pionera en tratar la problemática travesti/transexual desde la ficción en nuestro país” expresó.
La historia aborda el derecho a la felicidad y a poder formar parte de la comunidad a quienes han elegido una forma diferente de la moralmente aceptada por la sociedad y nos permite repasar el tema de la discriminación, la intolerancia, la marginación y la exclusión social, pero también el de la infinita capacidad de amor que tiene el ser humano.

La propuesta narrativa de la película refleja y hace refractar una problemática de un colectivo que actualmente está en lucha por un derecho humano básico como es el reconocimiento y pleno ejercicio de la identidad.
Mía imagina una historia en la Aldea Rosa, un asentamiento ubicado entre la Ciudad Universitaria y el Río de la Plata, que surgió a mediados de la década del 90 como respuesta a las declaraciones del entonces arzobispo de Buenos Aires, Antonio Quarracino, en torno a la idea de construir un ghetto que albergara a gays, lesbianas y transexuales.
Javier escribió la historia en el 2008. Oriundo de Carmen de Patagones fue a estudiar a Buenos Aires y se enteró de la existencia de la Aldea Rosa. El guión ganó un premio en el Festival de Cine de La Habana (Cuba) y así logró realizar la película y rescatar la memoria de la aldea gay a través de una ficción.
Van de Couter no viene del cine, es actor de teatro y guionista, el cine le fue llegando de a poco a través de experiencias de filmar cortos con amigos, y al ganar el premio en Cuba se animó y salió su ópera prima.
El rodaje, en el 2010, duró seis semanas, con intensas jornadas de trabajo de 12 horas.
Fuente: SentidoG










