Sin una buena comunicación, tampoco hay un buen sexo. Si tienes dificultades para que tu pareja se abra y se entregue a la intimidad amorosa, elige bien tus palabras, caricias y lenguaje gestual. No caigas en la rutina
Quieres a tu pareja, pero después de varios años de vida en común el sexo ya no es lo que era, la rutina parece haber hecho mella en la relación amorosa y te preguntas, si hay vuelta atrás.
La respuesta es ¡Si!, siempre que comiences el reacercamiento por un requisito básico: la comunicación. Cuando la repetición y el tedio se instalan en la relación, o incluso para prevenir que las cosas de la cama, lleguen a esos extremos no se trata sólo de cambiar de posturas, lugares o momentos para hacer el amor, sino también de modificar la forma de entenderse el uno con el otro.
Pocas actitudes resultan tan nocivas para una relación de pareja que el silencio no deseado o forzado por las circunstancias. La ausencia de palabras puede ser un síntoma de buena intimidad, entre dos personas que se comprenden con una mirada cómplice. Pero puede ser la antesala de un conflicto o ruptura, cuando uno de los dos o ambos callan, porque no saben que decirse, no tienen de que hablar o prefieren no escarbar en las heridas.
Si quieres salir del aburrimiento sexual, haz a tu pareja partícipe de tus vivencias, cuéntale lo que sientes, dile como piensas, habla de lo que te gusta y lo que no. Además de un excelente antídoto contra los malos entendidos y suposiciones equivocadas, el diálogo es uno de los mayores tónicos de la pareja.
Estas son algunas de las medidas básicas que recomiendan los sexólogos, para estar más a gusto con tu vida sexual, uno de cuyos principales enemigos, no es la falta de amor, sino la falta de comunicación en la pareja:
ELIGE EL MEJOR MOMENTO: Un alto porcentaje de las conversaciones más fructíferas de las
parejas se realizan por teléfono, o cuando uno de los miembros no tiene que soportar las miradas inquisitivas del otro, por ejemplo, mientras uno conduce un vehículo, o cuando caminan por la calle. La invitación a dar un paseo, puede ser la antesala del entendimiento. El sexo, en definitiva, es la forma de comunicación más profunda, entre dos personas, pero para llegar hasta esa máxima unión, hay que acercarse paso a paso.CUIDA EL LENGUAJE NO VERBAL: Si intuyes que hablar de sexo con tu pareja no va a ser algo sencillo, procura suavizar la situación recurriendo al denominado lenguaje gestual o corporal, que según los expertos puede ser más determinante incluso que las palabras.
Una mirada amistosa, una sonrisa franca, una caricia cariñosa o un abrazo intenso, pueden ayudar mucho a que el diálogo sea más natural y emotivo, y libre de inhibiciones.
Un regalo inesperado, o una cena romántica, quizás una nota amorosa, también pueden ayudar a recuperar la complicidad y allanar el camino para recuperar la pasión o evitar que se enfríe.
DIALOGAR SIEMPRE EN POSITIVO: En lugar de centrarte en los aspectos más negativos, criticables o complicados de la relación, lo que vulgarmente llamamos, meter el dedo en la herida, céntrate en explicar a tu pareja cómo te gustaría que fueran las cosas de ahora en adelante entre ambos y en todos los beneficios que traerá un cambio sexual. Según los psicólogos la mejor manera de conseguir el éxito en cualquier empresa no radica en ejercer la fuerza de voluntad o actuar por temor hacia lo que pueda suceder, sino que consiste en motivarse, pensando en el bienestar y felicidad que traerá la nueva situación, e incluso imaginarse que ya se la está viviendo.










