Hola, Bienvenido a OPEN YOUR MIND!



Si tienes alguna duda, mandame un mail!

¡Suscríbete a OPEN YOUR MIND!

Recibe en tu correo las últimas noticias del site. Sólo ingresa tu correo para suscribirte.

12 de agosto de 2008

“Todo es por la seguridad de la sangre”

0 Comentarios
Dentro de las normativas que ha estipulado la Comisión Red Nacional de Bancos de Sangre de El Salvador se encuentra la estipulación de no aceptar los 450 mililitros de sangre de una persona homosexual. Vanessa una joven que vivió en carne propia ser catalogada como “no apta” por sus preferencias sexuales desató esta investigación, donde la seguridad de la sangre es la que está en juego



Por: Teresa Andrade |||||
Segunda de tres entregas


Quiero que quede claro a la comunidad gay que departe de los bancos de sangre no hay un rechazo, discriminación o marginación hacia ellos, sino que es por la seguridad de la sangre. Pretendemos dar una mejor garantía de la calidad de la sangre que vamos a mandar”, expresa Frida Candray, laboratorista clínica y encargada del Banco de Sangre de la Cruz Roja.

La especialista refiere su declaración por el caso de Vanessa, quien no pudo donar sangre por ser homosexual. Si bien es cierto, la joven Vannesa mostró una prueba de VIH y aseguró encontrarse con una pareja estable por años, según Candray esto no es garantía para dejarla donar. “Nosotros nos estamos rigiendo por normas y éstas no las podemos obviar, aunque ella muestre su prueba negativa”, indica.

Según el “Manual de la Selección de Donantes de Sangre bajo los Estándares de Trabajo en Banco de Sangre”, en su última versión del año 2002, expresa como uno de los Criterios Médicos de Selección de Sangre que “Los homosexuales y/o bisexuales con más de una pareja no son aceptados para donar sangre en forma permanente”.

Es así como esa normativa vetó a Vanessa en dos ocasiones para hacer una donación de sangre y lo que llevó a los médicos del banco de sangre de la Cruz Roja a rechazar su sangre.

La razón

Al otro lado del mundo, en el banco de sangre de la Cruz Roja Española, un homosexual puede donar, tal y como un heterosexual en El Salvador puede hacerlo. Lo que veta a una persona de la donación son sus conductas sexuales de riesgo, entendiéndose éstas como relaciones sexuales promiscuas o sin protección, sin importar la preferencia sexual del donante.

En El Salvador, un donante que manifieste en la entrevista ser homosexual, lesbiana, bisexual o haber tenido algún tipo de relación ocasional con una persona de su mismo sexo, está excluida permanentemente del sistema de banco de sangre y no puede donar bajo ninguna circunstancia.

“Acá, en nuestro país, son diferidos permanentemente porque por lo general ellos tienen varias parejas sexuales, o incluso los bisexuales tienen un hombre y una mujer. Se les respeta, pero por lo general tienen muchas parejas sexuales, cambian constantemente de pareja o comparten parejas”, explica Candray.

Por su parte, la doctora en medicina, Karla Cruz opina que esta creencia parte de los tabúes y las creencias culturales propias de El Salvador. “Comúnmente se cree que los homosexuales son infieles, pero en nuestros países se ve la homosexualidad como algo sucio, algo que no es normal e incluso está fuera de la religión, es por ello que culturalmente se ve a los homosexuales como personas de riesgo”, expone la doctora.

Y no solo es opinión de Cruz que sea solo un tabú. Según las estadísticas del Programa Nacional de ITS/ VIH- Sida del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, el 80% de personas infectadas con VIH son heterosexuales. “Lo cual bota el mito de que son los homosexuales los de mayor riesgo”, expresó del doctor Guillermo Galván, director de dicho programa, en el marco del día Nacional de Prueba de VIH.

Sin embargo, Candray opina que estas estadísticas no son muy fidedignas. “En nuestro país, hay mucha gente que no ha ‘salido del clóset’ (declararse homosexual), unos por miedo al rechazo y otros no lo expresan a la hora de llevar las estadísticas. Creen que serán doblemente juzgados, por tener el virus y por ser homosexual. Así es que eso de las estadísticas, está por verse”, afirma.

La prueba no lo es todo

Vannesa, ante la discriminación de la que se sintió víctima y en un intento desesperado, mostró su prueba de VIH que rezaba “No reactivo a la fecha”. Sin embargo, no la dejaron donar. “¿Por qué? ¿Por qué en España sí y aquí no?”, se pregunta la joven constantemente.

La respuesta es sencilla, sin embargo trae miles de complejidades para el sistema de salud nacional. “En España se puede por la calidad de pruebas que hacen allá. Nuestro país no está capacitado para hacer todas las pruebas, pero ante la duda mejor tratamos de purificar la sangre en el periodo primario de la selección, porque no tenemos una gama tan amplia de pruebas para el tamizaje”, explica Candray.

Es por ello que el único filtro del que se confían los especialistas es la entrevista médica que se les hace antes del procedimiento, por lo que la sinceridad del donante es la clave del proceso. Si bien es cierto el banco de sangre, posterior a la donación, realiza los exámenes de Sida, Chagas, Hepatitis B, Hepatitis C, Sífilis y Rastreo de anticuerpos, de la entrevista de selección de los donantes depende el 90% de seguridad de la sangre.

A pesar de que en los bancos de sangre salvadoreños no se realizan todo tipo de pruebas que aseguren la calidad de la sangre, el método de la entrevista de selección como primer filtro ha dado resultado. Según las estadísticas de la Cruz Roja, hasta el momento, no se reportan casos de infectados de VIH por vía transfusión sanguínea.

“Aunque esta señorita haya mostrado su prueba de VIH no la podíamos aceptar, sería muy grave si después alguien sale infectado por una transfusión, hasta podrían cerrar bancos de sangre”, expresa Candray.

La especialista asegura que “es por ello, que al banco de sangre lo que le interesa es tener gente saludable, tener estilos de vida saludable no drogas, no más de una pareja sexual, no homosexuales, no tatuajes, no piercing”, expone.

Además, asegura que el período de ventana de esta enfermedad se ha alargado tanto, debido a la mutación del virus, que podría pasar de seis meses hasta 10 años, sin ser detectada en una prueba. “Por eso no la dejamos donar, aunque trajera la prueba”, confiesa la especialista.

“¿Se hará lo mismo con heterosexuales que no se protegen o que tienen múltiples parejas?, se pregunta Vannesa.




Gracias por leer la nota, ahora puedes hacerme una pregunta, o simplemente dejar tu comentario a cerca de la nota.
Tu comentario es importante.
Muchas gracias y hasta pronto.