México - El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Emilio Alvarez-Icaza, destacó la necesidad de modificar los sistemas legales para garantizar los derechos jurídicos y humanos de las personas con preferencias sexuales distintas.Al presentar un informe especial sobre violaciones a los derechos humanos por orientación o preferencia sexual y por identidad o expresión de género, destacó que entre 1995 y 2006 han sido ejecutadas 420 personas por homofobia y que 148 casos ocurrieron en el Distrito Federal.
Alvarez-Icaza denunció que la Secretaría de Seguridad Pública y la procuraduría capitalinas, así como la Secretaría de Salud local y el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro son las dependencias que más casos discriminación y violencia contra esa población.
De acuerdo con el informe, las agresiones verbales y físicas contra la comunidad lésbico-gay, transexual, travesti e intersex, también se registran en los ámbitos laboral y familiar.
Pese a los avances en materia legislativa a favor de la diversidad sexual, en el Distrito Federal aún existen acciones de discriminación por amplios grupos de la población, principalmente funcionarios que sistemáticamente les niegan el goce y disfrute de sus derechos humanos.
De enero a agosto de este año, la CDHDF calificó 39 quejas como presuntamente violatorias de derechos humanos de personas de la comunidad lésbico-gay; de ellas 39.5 por ciento corresponden a la privación de la libertad y 22.2 al derecho a la igualdad ante la ley.
Sostuvo que las dependencias del gobierno capitalino carecen de políticas públicas de dirigidas a combatir la discriminación y violencia hacia la comunidad con diversidad sexual generadas en la sociedad y al interior de sus instituciones.
Además, a nivel gubernamental se carece de información estadística confiable y específica sobre la problemática que aqueja a dicha comunidad, abundó Alvarez-Icaza Longoria.
Aunado a ello, señaló, de acuerdo con el informe, la capacitación en temas de diversidad sexuales es incipiente, lo que preocupa principalmente en áreas de salud, seguridad pública y procuración de justicia.
En el acto, el escritor Carlos Monsiváis subrayó la urgencia de incluir en el Código Penal el crimen de odio para poder controlar los actos de homofobia.
Lamentó que 70 por ciento de los encuestados se pronunciaron contra los homosexuales y 47 por ciento señaló que no vivirían con una persona con diferente preferencia sexual, lo que muestra la magnitud del problema.
Fuente: El Sendero del Peje










