
Aunque muchos lo nieguen, todos, en mayor o menor medida tenemos fantasías sexuales, es decir, representaciones mentales que un individuo considera eróticas. Su forma y propósito varía: pueden ser desde largos relatos mentales hasta rápidos destellos de imágenes sexuales.
Las fantasías sexuales pueden poner de manifiesto deseos internos, aunque también es común que se tengan fantasías que no se deseen llevar a cabo en la vida real. Si bien es difícil establecer una clasificación por la intimidad de las mismas y el grado de libertad personal de cada uno, es cierto que muchos hombres coinciden en algunas de sus fantasías sexuales que suelen centrase en el control de la situación y en la capacidad sexual.
En este sentido, es frecuente en los hombres gays la fantasía de tener relaciones sexuales con una persona de raza negra o distinta a la propia, las relaciones dentro de un grupo, hacer el amor en lugares poco habituales o con posturas diferentes a las que suelen practicarse con la pareja.
Por su parte existen las fantasías sexuales de largo plazo y estas se caracterizan por ser de mayor duración que suelen centrarse en relaciones sentimentales.
Así, en el caso de los gays, es más habitual imaginarse manteniendo relaciones sexuales multiples con hombres distintos a su pareja habitual, o rememorar otras experiencias sexuales mantenidas en el pasado etc.
Fuente: Puebla Gay










