
En la mayoría de parejas que se comprometen a ser fieles lo que mas curiosidad causa es lo prohibido, en si es el hecho de no poder estar con alguien mas, o el hecho de querer estar con alguien mas y la ansiedad causada por toda la situación, esto lleva a que la idea mas que lejana se pueda convertir en una experiencia que se quiera vivir de manera pronta, Pero en la mayoría de los casos al consumarse el hecho de la infidelidad lo que resulta es un querer no hacerlo mas, no como resultado de un sentimiento de culpa sino como consecuencia de aun valorar mucho mas lo que se tiene en casa, del saber que el sexo con amor es mucho mejor y que no vale la pena arriesgar todo lo querido por solo un rato de placer.
La pregunta es: por que algunos de nosotros tenemos que ser infieles para poder darle un valor real y un sentido completo a la fidelidad ?
Otra clara, pero no menos importante situación, es aquella que se presenta cuando creemos tener todo controlado y suponemos que podemos ser infieles porque sabemos que no va a ser mas que una aventura, pero resulta que luego de a ver compartido con este tercero quedas realmente enganchado y descubres que aunque amas profundamente a tu pareja sabes que existe un individuo adicional con el cual puedes compartir y sentirte realmente cómodo.
Hasta cuando es realmente válido ponerse a jugar con fuego? Hasta donde podemos o debemos poder en riesgo nuestra relación? Que pasa si el otro involucrado queda igual de enganchado y supone una amenaza para lo que ya tienes? vale la pena?
Hay un fórmula para ser infiel y no morir en el intento?
Fuente: Puebla Gay










