
"Sólo quiero saber por qué les niega la libertad cuando están luchando por sus derechos", le espetó. Perry, quien aseguró que "algo malo pasaba" en EEUU "cuando los homosexuales pueden servir abiertamente en el Ejército", respondió con un lenguaje religioso: "Tiene que ver con mi fe, creo que hay muchos pecados y la homosexualidad es uno de ellos. Y yo soy un pecador, así que no voy a ser el que tire la primera piedra".
El republicano continuó recordando lo que dijo cuando le preguntaron cómo se sentiría si uno de sus hijos fuese gay. "Dije que me sentiría igual, odio el pecado pero amo al pecador". Tras el encuentro, Green declaró a los medios que "nadie debería decir a los demás a quién debe o no amar". "Creo que la política del 'no digas, no preguntes' es absurda", añadió la joven.
Fuente: Frecuencia Gay










