
Volver a la soltería es muy divertido. Es una vuelta de tuerca oxidada que, de repente, se engrasa y vuelve a girar como un carrusel de novedades. Jugar a seducir, al despiste, al misterio, a la seducción. Y nos sube la adrenalina, la auto estima y las ganas de tener un montón de cosas y sensaciones tanto tiempo olvidadas o anestesiadas por la rutina de lo que ya no nos hacía felices.
Ahora con esos móviles tan exóticos podemos saber qué hace la persona que te atrae y puedes atreverte a ponerle un mensaje para pedir un cita. Seas chica o chico. Se ha perdido el rollazo ese del qué dirán, qué pensarán. Si te apetece sexo, amor, compañía, charla, llamas y ya. Y si no resulta, pues a otra cosa mariposa.
Lo de enrollarte en la primera cita también ha cambiado el recorrido. Hacer lo que apetece, si es entre dos personas libres y sin forzar ni acosar, es bueno, sano, divertido y muy recomendable.
Lo mejor es no ir más allá ni pensar en el futuro como se hacía hasta hace poco. Si os llamais para repetir, ya se va viendo. Con cautela, yo recomiendo no tomarlo a trompicones. Sin pausas, pero sin prisas. El amor no es un maratón, el sexo tampoco. Solo cuenta la atracción y el ir conociéndose.
OPEN YOUR MIND! RECOMIENDA
Ganas de seguir viviendo
Alegría
Seducción por ambas partes
Pensar en el presente
No mirar atrás
Y mucho interés en tu propia felicidad y estabilidad emocional
Fuente: Terra















