
Lo que aquí escribo no significa en absoluto que una mujer heterosexual se convierta de la noche a la mañana en lesbiana. No es ese el proceso… Y, sin embargo, hay un tipo de flexibilidad entre mujeres que permite tener un potencial de bisexualidad, oculto muchas veces, hasta que un día se dan cuenta. Ocurre, de forma inesperada; y, si ambas se conocen, la sorpresa da paso a la normalidad.
El mundo de las mujeres tiene su lenguaje, sus códigos, sus cercanías y su confianza sin recelo. Las amigas, entre ellas, al contrario de los hombres, se lo cuentan todo. Tenemos amigas-almohada, amigas-soportadoras, amigas-consejeras. Nos tocamos más, nos besamos más, cuando estamos bien y cuando estamos mal, mostramos nuestros sentimientos sin recelo. Estamos acostumbradas a nuestra compañía desde la infancia. Desde los juegos en el cole, los avatares de la adolescencia, los disgustos por los primeros amores, nuestros complejos, nuestros problemas en casa. Todo.
Es muy fácil caer un día en brazos de una amiga y darse cuenta que hay una atracción que va más allá de lo conocido hasta el momento. Las hay que se atormentan, se avergüenzan. Y otras, en cambio se sienten cómodas, se dejan querer, necesitan cariño y si prueban el sexo y les gusta...
En resumen, las mujeres heterosexuales que 'prueban el otro lado' se dividen en dos:
- Las que se quedan
- Las que van y vuelven
¿Y tú cómo te consideras?
Fuente: Terra
















Esta nota va dirigida a todas las lectoras de OPEN YOUR MIND!, para que vean que también nos acordamos de ellas, jejejeje...
ResponderEliminarUn abrazo y gracias por seguirnos.